El edificio

El edificio que alberga el gastrobar es el antiguo Colegio de la Compañía de Jesús, cuya fundación data de 1570 por Miguel de Reina, siendo superior Provincial de la orden San Francisco de Borja. El primer emplazamiento del Colegio no fue éste, sino en las inmediaciones de la Iglesia Mayor del Salvador, donde se conserva el topónimo “Calle del Colegio”. A mediados del S. XVII se decidió el actual emplazamiento, en lugar más saludable, ventilado e iluminado, sobre la “Hila del Pilar” y lejos del ruido que continuamente producían las campanas de la torre del Salvador. La iglesia anexa comenzó a construirse en el año 1700. Desde el Colegio Jesuítico Caravaqueño salieron muchos misioneros que fueron a la evangelización de América a lo largo de los Ss. XVI al XVIII . Ellos se encargaron (junto a los franciscanos) de dar a conocer la imagen de la Cruz de Caravaca y fomentar su devoción en las tierras del Nuevo Mundo.


Fue noviciado, colegio de filósofos y teólogos y el primer lugar donde se produjo la enseñanza reglada en Caravaca, del que salieron ilustres teólogos, literatos y hombres de ciencia.


En abril de 1767, cuando se produjo la expulsión de los Jesuitas de todas las tierras de España, siendo rey de España Carlos III, el colegio y su iglesia anexa fueron abandonados, administrando sus rentas una Junta de Temporalidades que malvendió sus bienes y administró sus rentas durante unos años. El edificio fue vendido por partes a particulares y la iglesia se convirtió en posada hasta el año 2003 en que la recuperó el Ayuntamiento local con ayuda de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, convirtiéndola en sala de exposiciones temporales como sigue en la actualidad.

Tras la expulsión de los Jesuitas en 1767 parte del edificio siguió funcionando como colegio civil administrado por el Ayuntamiento, hasta el abandono definitivo del mismo en el S. XIX, el edificio forma parte importante del tejido monumental de Caravaca, apreciándose su panorámica de conjunto desde la lonja del Castillo donde se ubica la Real Basílica de la Vera Cruz. En la actualidad, la fundación local “Robles Chillida” se encarga de la rehabilitación del mismo, con especial atención al viejo claustro anexo al gastrobar.
En la Compañía Gastro-Bar, nos sentimos orgullos de poder colaborar con la Fundación Robles Chillida en la recuperación de este importante inmueble del patrimonio histórico y cultural de nuestra ciudad.

José Antonio Melgares Guerrero
José Antonio Melgares GuerreroCronista Oficial de la Región de Murcia y Caravaca